Esta herbácea perenne tiene su origen también en América, desde Centroamérica hasta Perú. Es de una altura de no más de 35 cm y sus hojas se disponen en roseta. Sus flores crecen entre brácteas de rojo intenso o anaranjado, que resultan tan llamativas como la propia flor o incluso más.
La guzmania se suele usar como planta de interior a menos que se viva en climas muy suaves, y es una planta que precisa de una buena cantidad de luz para adquirir una coloración de rojo vivo. Precisa también de una buena cantidad de humedad, pero nunca de encharcamiento, y es débil frente a las heladas.
